EVANGELIO DE HOY MIÉRCOLES 25 DE SEPTIEMBRE



EVANGELIO DE HOY 

MIÉRCOLES 25 DE SEPTIEMBRE

Lectura del libro de Esdras. 9, 5- 9


Yo, Esdras, a la hora de la ofrenda de la tarde, me levanté, y con la túnica y el manto desgarrados, caí de rodillas, extendí las manos hacia el Señor, mi Dios, y dije: “Dios mío, estoy tan avergonzado y confundido que no me atrevo a levantar mi rostro hacia ti. Porque nuestras iniquidades se han multiplicado hasta cubrirnos por completo, y nuestra culpa ha subido hasta el cielo. Desde los días de nuestros padres hasta hoy, nos hemos hecho muy culpables, y a causa de nuestras ini­quidades, nosotros, nuestros reyes y nuestros sacerdotes, fuimos entregados a los reyes extranjeros, a la espada, al cautiverio, al saqueo y a la vergüenza, como nos sucede en el día de hoy. Pero ahora, hace muy poco tiempo, el Señor, nuestro Dios, nos ha concedido la gracia de dejarnos un resto de sobrevivientes y de darnos un refugio en su Lugar santo. Así nuestro Dios ha iluminado nuestros ojos y nos ha dado un respiro en medio de nuestra esclavitud. Porque nosotros estamos sometidos; pero nues­tro Dios no nos ha abandonado en medio de la servidumbre. Él nos obtuvo el favor de los reyes de Persia, para animarnos a le­vantar la Casa de nuestro Dios y restaurar sus ruinas, y para dar­nos una muralla en Judá y en Jerusalén”.
Palabra de Dios.

Comentario

El escriba reconoce delante de Dios y con sinceridad la situación de su pueblo. La historia le ha enseñado que el pecado social trae solamente males y destrucción. En esta situación, Dios se ha mostrado misericordioso. Él está allí, con este “resto de Israel”, con los que han permanecido fieles y quieren retomar un camino de santidad.

Salmo Tob 13, 2-4d. 5. 8cd


R. ¡Bendito sea Dios, que vive eternamente!

Él castiga y tiene compasión, hace bajar hasta el Abismo y hace subir de la gran Perdición, sin que nadie escape de su mano. R.
¡Celébrenlo ustedes, israelitas, delante de todas las naciones! Porque él los ha dispersado en medio de ellas, pero allí les ha mostrado su grandeza. R.
Exáltenlo ante todos los vivientes porque él es nuestro Señor, nuestro Dios y nuestro Padre, él es Dios por todos los siglos. R.
Él los castiga por sus iniquidades, pero tendrá compasión de todos ustedes, y los congregará de entre todas las naciones por donde han sido dispersados. R.
¡Conviértanse, pecadores, y practiquen la justicia en su presencia! ¡Quién sabe si él no les será favorable y tendrá misericordia de ustedes! R.

+Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas. 9, 1 - 6
Jesús convocó a los Doce y les dio poder y autoridad para expulsar a toda clase de demonios y para sanar las enfermedades. Y los envió a proclamar el Reino de Dios y a sanar a los enfermos, diciéndoles: “No lleven nada para el camino, ni bastón, ni provisiones, ni pan, ni dinero, ni tampoco dos túnicas cada uno. Permanezcan en la casa donde se alojen, hasta el momento de partir. Si no los reciben, al salir de esa ciudad sacudan hasta el polvo de sus pies, en testimonio contra ellos”. Fueron entonces de pueblo en pueblo, anunciando la Buena Noticia y sanando enfermos en todas partes.
Palabra del Señor.

Comentario

El Reino de Dios se manifiesta en hechos y palabras. Está presente allí donde toda obra buena extirpa el mal y trae salud y paz. Y se anuncia con cada palabra que se proclama como buena noticia para la vida.